¿Qué decir? ¿Qué contar? ¿Qué subrayar? ¿Qué desvelar?
En este caso no preguntaremos Where is Antonia? Sino Who is Antonia?
Parece mentira, con todo el tiempo que la conozco y con lo que hemos vivido, que me cueste tanto describir a Antonia. Realmente podría comentar muchas anécdotas y sacar a la luz curiosidades pero me decantaré por aspectos realmente importantes.
En primer lugar, y como punto MUY destacable de su personalidad y conocido por todos aquellos cercanos a la susodicha, destacaré su “espíritu”. Sí, no os sorprendáis, la personalidad de Anto puede resumirse en tener espíritu para cualquier actividad: espíritu universitario, es decir, ir a almorzar al club social, ser compañero de todos sin ningún tipo de competición, salir tantos jueves como sea posible y por supuesto, realizar cenas y eventos en los pisitos estudiantiles. Sin duda, un espíritu y cualidad envidiable que debería poseer más de un universitario y que a todos nos ha conquistado.
Por otro lado, Anto tiene una virtud, me refiero a su voz. Esta muchacha de Pozo Lorente tiene una voz embriagadora, capaz de sucumbir a muchos. Digo esto porque en cualquier discurso transmite paz y tranquilidad.
Nuestro grupo de jinetas, del que Antonia forma parte, en numerosas ocasiones ha salido a festejar fechas señaladas como cumpleaños o simplemente, cualquier día en el que el despiporre fuera importante. Anto se apunta a todo, eso sí, no hablemos del día de después. ¡Ni los despertadores más potentes del mundo mundial! Antonia se acomoda entre sábanas y edredones y no hay persona que consiga sacarla de la cueva. Como mucho, puede abrir un ojillo lentamente y emitir un pequeño sonido indescriptible acompañado de la siguiente frase célebre: “cinco minutitos más…” Madrugar no entra dentro del espíritu Antoniano. Con relación a esta cualidad podéis todos imaginar su tranquilidad. Antonia no tiene prisa para nada, ni siquiera para andar, excepto en Irlanda donde, como un camaleón, se adaptó a la vida y se aplicó el turbo irlandés de tal manera que nos dejaba atrás a todos y cada uno de los españolitos que fuimos a visitarla.
En resumidas cuentas, ¡Anto, eres total! ¡Así te lo digo!
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Hace 15 años

